El Trastorno de Ataque de Pánico está catalogado por el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, quinta edición (DSM – V), el criterio diagnóstico internacional más aceptado científica y legalmente, como un Trastorno de Ansiedad. La eficacia que tienen las técnicas neuropsicológicas (mayor al 90%), permiten inferir que se trata de un desorden desligado a la historia infantil. El orden en que las enumero sugiere una jerarquía de menor a mayor eficacia según mi experiencia clínica al utilizarlas:

  1. Activación Multi-Sensorial Breve (ASMB): desarrollada por Dr. Joaquin Andrade (Uruguay), Dr. Maarten Aalberse (France) and Dr. Christine Sutherland (Australia) basados en fundamentos sensoriales del PINE (Psiconeuroinmunoendocrinología). La estrategia es inundar (confundir) el sistema perceptivo (receptores, tálamo y amígdala) mientras se evoca el conflicto. El sistema entra en shock perceptivo y el conflicto libera lo mórbido afectivo que se expresa en forma de signo (ataque de pánico en este caso).
  2. Movimiento Ocular, Desensibilización y Reprocesamiento (EMDR): desarrollada por Dr. Francine Shapiro. Basada en la actividad bilateral de los dos hemisferios cerebrales. Durante los primeros estímulos sensoriales a través de movimientos oculares de o tapping (repiquteo) se produce una Desensibilización. Persistiendo en esta estimulación se consigue el Reprocesamiento o reinscripción de los contenidos cerebrales en ambos de sus hemisferios. Esta técnica se basa en el fenómeno de balancear los contenidos lateralizados o inscriptos en tan solo uno de los hemisferios que se expresan como signos.
  3. Calibración del Tono Multinivel – Manejo de Trauma y Síntoma (MTC-STM): desarrollada por el Licenciado Rodolfo García Otero, a través de la integración de técnicas Sensoriales y el concepto propio de Tono o tensión encargada de la actividad autónoma de las áreas somática (respiración, digestión, sueño, etc.), cognitiva (atención) y emocional (autoestima). Utiliza la estimulación de la punta de los dedos tomado de AMSB y de Técnica de Liberación Emocional (EFT), la estimulación sensorial bilateral tomada de EMDR y la estimulación firme del propio MTC-STM. A través de simples ejercicios somático – cognitivos, la carga del Tono somático encargada del movimiento constrictivo de los órganos y glándulas es calibrado para conseguir un balance entre las cargas positivas y negativas. El desbalance de esta carga es la que produce los signos. Mientras que ASMB y EMDR resuelven los signos durante la sesión, MTC-STM lo hace entre sesión y sesión. Si bien esta tercera opción requiere de un mayor compromiso por parte del paciente, sus efectos son más profundos, corrigiendo otros signos y trastornos por un lado, y por el otro disminuyendo el nivel de Ansiedad e incrementando la Atención, Voluntad y Autoestima simultáneamente.

La experiencia clínica indica que los que padecen de Ataque de Pánico, también sufren de tensión muscular y/o autónoma. Suelen tener la espalda, los hombros y cuello tensionados. A través del tiempo esto cronifica llegando a torcer vértebras y/o a la fibromialgia. Al utilizar MTC-STM, se desensibilizan todos estos problemas a través del fortalecimiento. Los procedimientos anestésicos de la mayoría de las técnicas sensoriales sólo resuelve el Ataque Pánico; mientras que los de fortalecimiento resuelven el cuadro completo.